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Nuestro método de trabajo
comienza por la convicción de la
importancia y la necesidad del arte. La expresión plástica,
tanto en su creación como en su observación, es una dimensión
del ser humano. Una posibilidad, una capacidad y un derecho
que hace del individuo un ser más completo.
La percepción no es un
proceso intuitivo ni sensorial sino cognitivo.
Y la percepción es la base tanto de la observación de la obra de
arte como de su creación.
Según autores como Eisner,
Arnheim o Dewey, la actividad artística
es uno de los procesos de mayor complejidad posible y por medio
del cual, el individuo adquiere habilidades e ideas
extrapolables a
cualquier tipo de problema, situación o actividad.
Tres son las capacidades
principales que aborda el aprendizaje
artístico:
1.Capacidad de crear
formas artísticas (aspecto productivo).
2.Capacidad
de percepción estética (aspecto crítico).
3.Capacidad de entender el arte como
fenómeno cultural
(aspecto cultural).
Nuestra intención es desarrollar estas tres capacidades,
educarlas
y ejercitarlas por medio de actividades que cumplan, además, un
requisito previo fundamental: que resulten atractivas y
divertidas para
el niño.
El 'aspecto
productivo' es aquel que permite al niño materializar
una idea: un dibujo, una pincelada, una figura de arcilla,
etc.. todo
aquello que suponga crear cualquier tipo de objeto ejercita esa
capacidad. El niño desarrolla así la creatividad, la habilidad
manual
y el dominio de las técnicas, los materiales y los conceptos
formales
del arte: composición, forma, color, etc...
El 'aspecto
crítico', lejos de ser un complemento para el primero,
es
un valor fundamental en la educación atística: la capacidad de
sentir cualquier tipo de arte está presente en todo individuo, y
es deber
de la enseñanza artística desarrollar este potencial que
convierte a la
persona en un ser más completo y más libre.
Es decir, no es más
importante ni proporciona más placer al niño el
hacer que el ver. Nuestras actividades incluyen un alto
porcentaje de
una observación, tanto libre como guiada, con el fin de que el
niño vaya poco a poco interiorizando una manera de ver con
libertad, criterio, interés y sensibilidad.
El 'aspecto cultural' es aquel que permite al
niño establecer
conexiones entre su actividad artística y la de otros, con el
resto del
mundo, de la sociedad y de su vida.
Es decir, no mantener el
hecho
artístico aislado de todas las demás facetas del individuo; el
arte es(o eso es al menos lo que intentamos) parte de la vida de las
personas.
En definitiva, nuestro
método consiste en un ciclo que va centrando
su atención en diferentes objetivos ordenados según los
diferentes
aspectos que hemos visto. Todos ellos pertenecen exclusivamente
al
terreno artístico, aunque no debemos olvidar la constante de
otros
objetivos más generales (o no propiamente del campo de las
artes)
latentes en toda la actividad de la academia y que tienen más
que ver
con el desarrollo de la personalidad del niño y de una
convivencia
satisfactoria.
Nuestro principal objetivo
es que todo alumno, de cualquier edad,
se sienta cómodo y con la libertad, la tranquilidad y las
facilidades
necesarias para preocuparse, exclusivamente del placer de la
creación artística.
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